En la geografía del continente europeo de la edad moderna, con fronteras que fluctúan constantemente, con territorios mal definidos en lo político y en lo religioso, a veces indeterminados en su identidad cultural, el concepto de encrucijada se puede aplicar a numerosos espacios geográficos y a situaciones muy variadas.
En todos los casos, en los siglos XV y XVII, la monarquía española de los Austrias, ya de por sí compuesta y políglota en la propia península ibérica, multicultural y dispersa en Europa, difícilmente pudo substraerse a los conflictos y a los cruces diversos que se iban produciendo, siendo constante su presencia en los escenarios europeos.
Al mismo tiempo, esa presencia de lo español - y no solo de lo castellano - por toda Europa en lo político, en lo comercial, en lo religioso, en lo cultural ¿Qué alcance concreto tuvo? ¿Puede hablarse de efectos efímeros o de huellas duraderas? ¿qué papel desempeñó la monarquía española en la emergencia de las diversas identidades políticas o religiosas? ¿qué transferencias lingüísticas, literarias y artísticas causó?
Este encuentro ambiciona poder ofrecer algunas respuestas a esos interrogantes a partir del ejemplo de varias encrucijadas europeas - territorios y situaciones - utilizando el vocablo con toda su carga semántica de cruce de caminos, indeterminación, conflicto y, en definitiva, de elección. |