En Las colonias de comerciantes bretones, ingleses y flamencos en Sanlúcar de Barrameda (1500-1645), Antonio Moreno Ollero propone una lectura renovada del papel que desempeñó Sanlúcar en el entramado del comercio atlántico de la Edad Moderna. Lejos de concebirla como un espacio periférico subordinado a Sevilla, el autor la sitúa como un enclave dinámico, articulado por la presencia activa de comunidades extranjeras que contribuyeron de manera decisiva a su desarrollo económico